domingo, 23 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
domingo, 26 de octubre de 2014
El crac de 1929.
Además de la caída del valor de los títulos y la constanteliquidación de los avales, el volumen de préstamos bursátiles descendió de manera drástica -se estima que su descenso cifrarse en casi un millón-. Wall Street, Chicago y Buffalo habían echado el cierre: la situación se tornaba cada vez más ingobernable.
"El
jueves 24 de octubre, según los historiadores, fue el primer día de
pánico. Ese día se transfirieron 12 894 650 participaciones, muchas
de ellas a precios que destrozaron los sueños y esperanzas de
quienes las habían poseído", afirmó John
Kenneth Galbraith en
su célebre El
Crac del 29,
uno de los libros paradigmáticos para el estudio de este período.
Pánico
que no terminó tras aquellas veinticuatro horas de angustia,
incredulidad y miedo profundos. La imparable fiebre especulativa y la
ilusión del dinero rápido y fácil habían tocado a su fin. Pero
una etapa de pobreza, carestía y recesión se encontraba a las
puertas de esta nueva América. La
América que recogía los despojos de la euforia.
Las
luces de alarma se habían encendido y la orgía especulativa que
describe Galbraith había dejado un rastro de decadencia y descontrol
fácilmente distinguible. Sus
consecuencias no sólo afectaron al terreno económico sino
que dejaron también su impronta en las formas de vida de aquella
sociedad moderna que había conocido una etapa de desarrollo y pronto
conocería otra de enorme precariedad.
El
martes 29
de octubre,
el llamado martes
negro,
confirmaría estas sospechas cada vez menos infundadas. El derrumbe
total era una realidad inminente. Millones de inversores se vieron de
un día para otro en la ruina económica: la
Bolsa de Nueva York, el mercado de valores más importante del mundo,
había caído.
Fuente: www.elmundo.es
Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Crac_del_29
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